viernes, 23 de noviembre de 2007

Aprendiendo de los Pinguinos

En un post anterior, alguien dejó un mensaje reivindicando el supuesto derecho que podrían tener las mujeres a “decidir sobre su propio cuerpo” relacionando el aborto como un medio de justicia social para que no haya niños desamparados en las calles.

Desde que comencé a participar de una manera mas activa de la lucha provida, he podido constatar que para poder llegar a defender al no nacido, es importante hacer tres cosas al tiempo; (a) denunciar el aborto como el asesinato de un indefenso que es inocente; (b) comprender las causas que llevan a una mujer a convertir su vientre en la tumba de su hijo; (c) concientizarnos como sociedad de los dos puntos mencionados. Quien revise estos Caminos de Vida, podrá encontrar algunos lineamientos en este sentido.

Entonces, para dar respuesta directa a la nota anónima, es necesario tener en cuenta esos tres aspectos:

(a) asesinato de un niño no nacido: no nos podemos cansar de denunciar que el niño no es el responsable de las acciones que sus padres hayan realizado; la sabiduría popular nos muestra de manera suficiente, que un par de adultos tienen capacidad de discernir el rumbo que está tomando una relación, así sea algo furtivo de una noche, y dado su nivel de madurez intelectual y afectivo, tienen la responsabilidad de estimar las consecuencias de sus actos.

(b) apoyo a una mujer: una mujer necesita apoyo, no un aborto. Esa frase la recojo de las diversas campañas provida a lo largo de nuestro continente. Una vez que una dama queda en embarazo sin esperar ser madre, lo que necesita es respaldo de su pareja (¿dónde está la valentía masculina del hombre que tejió todo un discurso con ribetes poéticos alrededor de ella, convenciéndola de tener intimidad, para responder ahora por sus actos?); necesita apoyo de su familia (los padres vamos a callar las dificultades que hayamos tenido a lo largo de la crianza de nuestras hijas a punta de gritos descalificadores de ellas y echándolas de la casa?); necesita apoyo de movimientos espirituales y religiosos (Cuánto necesitamos que los discursos se vuelvan acciones por parte de las bases, que somos todos, de la Iglesia); y necesita apoyo del Estado (¿dónde está la política del gobierno para proteger a las mujeres que sí quieren tener a sus hijos a pesar de que no los esperaban? ¿es que la plata de nuestros impuestos sólo debe destinarse a que los jóvenes aprendan como disociar el amor del placer en sus relaciones, para luego desencartarse de sus responsabilidades abortando?)

(c) reflexión: en cuanto a lo que debemos hacer como sociedad de lo que significa un aborto para un no nacido y para la mujer que lo sufre gritando con su llanto en silencio la terrible injusticia a la que ha sido sometida por la indiferencia de todos en la sociedad, quiero hacer varias preguntas directas: ¿de qué manera el asesinato de niños en el vientre de sus madres, detendrá las terribles injusticias que se cometen con los niños no nacidos al obligarlos a trabajar, a someterlos a que mendiguen limosna o a vejarlos sexualmente? Es que si aceptamos la peor exclusión que puede existir y eso mismo es negarle la vida a un ser indefenso e inocente, nos creemos capaces de hacer lo que sea y ser dueños de quien sea.

Sigo con mis preguntas: el hecho de que una mujer pueda ir a una clínica que no tenga objeción de conciencia (¿o será que no tienen conciencia?) y de manera aséptica (y en dónde le limpian el dolor por haber matado a su hijo?) pueda acabar con la vida de su bebe, ¿logrará que las personas a las que sobra dinero, hagan donaciones para crear o fortalecer Fundaciones que ayudan a la mujer en este difícil trance de ser madre a pesar de no esperarlo?

¿Puede el egoísmo de preferir la propia vida aún a costa de un ser indefenso e inocente hacer que queramos ayudar a los niños que están la calle? Qué tristeza que por ahora, los Pinguinos le den ejemplo a algunas personas sobre la responsabilidad de la maternidad y la paternidad. Ojalá esto cambie pronto.

Sería muy oportuno que si la persona anónima desea seguir participando con sus puntos de vista, responda directamente a estos argumentos y no se centre en repetir sus ideas como si fuera un monólogo.

Meditaciones Para la Vida

No es azar que siempre se escuchen los mismos argumentos de las personas que están a favor del aborto. No es azar que las voces se escuchen desde diferentes países. No es azar que pretendan enseñarnos cómo terminar con nosotros mismos.

En Pocas líneas…