viernes, 20 de abril de 2007

La Vocación de Madre

Damos paso a las opiniones de “Sandra”, quien nos comparte cómo su vocación de madre le impide considerar el aborto. Te invito a que nos envíes tus opiniones rechazando la muerte de los no nacidos.

¿Has pensado lo que pasaría si todos alzamos nuestra voz de rechazo al aborto? ¿Hasta dónde nos escucharían si nos uniéramos?

Te cuento que nunca había estado en contacto con imágenes tan devastadoras de mi moral y mi postura de mujer controlada; vi el video sobre el aborto: niños desmembrados y desechados como residuos humanos después de una cirujía.

Hoy, yo, madre soltera con convicción y porque Dios me regaló una hija para disfrutar de la vida, reafirmo mi voluntad contra el aborto; es un acto de brutalidad. Nos han metido en la cabeza que los bebés no sienten, que todavía se están formando, que es una decisión de la mamá y que ella tiene el derecho de decidir si nace o no.

No tenía el derecho de decidir si mi hija nacía o no, tenía el deber de cuidarme, de cuidar el bebé que llevaba conmigo y de esperar que todo saliera bien; tenía la responsabilidad de seguir mirando hacia delante, porque ahora ya no era yo sola, sino que debía pensar en dos y planificar la vida para dos.

Ya no más planes egoístas; ahora sí tenía algo importante por quien crecer y ser mejor cada día.

Hoy, que la veo crecer quiero volver a tenerla en mi panza; veo tantas cosas afuera que no quiero exponerla a los peligros externos, ni a las cosas por las cuales tuve que pasar. Pero es el precio de crecer y ella sabrá hayar el camino, con bendición de Dios y sabiendo que es un ser maravilloso y lleno de vida.

Anoche antes de dormir me dijo: mami te querré toda la vida hasta que te mueras y después que te mueras te seguiré queriendo mucho más. Mujeres que piensan abortar, que están embarazadas y no saben que hacer: dejen esto en manos de Dios. Las madres hemos sido bendecidas; nadie las va a matar por esto.

Dar vida es nuestro don no lo acabemos por el que dirán ni nos volvamos asesinas de seres indefensos. Un bebé solo pide amor y nadie más que una madre lo puede dar. No sé cuantas lágrimas han quedado en esto que escribo pero se que son muchas y muchísimas son para pedir perdón por esto que cometemos.

Yo no lo he hecho pero me siento culpable por omisión.

SI A LA VIDA y SI a las risas de los niños: mañana ellos nos acompañarán a nuestro lecho de muerte no los matemos sin saber como sonará "mamá" en sus labios.

“Sandra”

3 comentarios:

Ana Lia dijo...

Que belleza lo que has escrito Sandra!! Cuanta verdad hay en tus palabras cuando te refieres a como la Cultura de la Muerte nos quiere hacer creer que no es un bebe lo que esta en el vientre sino "un producto", que falta de respeto a Dios, a la maternidad, a los pobres e inocentes bebes.
Pidamosle a Jesus que nos de la sensibilidad necesaria para que escuchemos el grito de los bebes al morir y la fuerza para luchar por ellos!!

Anónimo dijo...

Sandra quiero enviarte una bendicion de nuestro Señor Jesucristo y felicitarte por ser una mujer tan valiente y haber dicho sí a la vida cuando en esta cultura todo lleva a la muerte. Tu hija es un regalo maravilloso de Dios y uno con los regalos los acepta y los disfruta. si Dios te la colocó, es por que tu eres capaz de salir adelante y de responderle a ella. Alabado sea Jesucristo

Dansaz dijo...

... TAN BONITO... No me habia imaginado a mi bb cuando este grande acompañandome en mi lecho de muerte pero bueno, vale la reflexion y las palabras que han salido del corazon de esta mujer-mama.